En el marco del Nacional de Baby Futbol, visitamos la sede de Los Albos, para conocer la organización del club y también la parte formativa, con el cuerpo técnico.
Los chicos, protagonistas centrales del torneo, viven el certamen con entusiasmo y nervios propios de la competencia. “Lo estaban esperando hace rato, es el nacional como todo chico. Van partido a partido, con mucha expectativa”, expresó Emanuel.
Uno de los puntos destacados de la organización es el acompañamiento permanente de las familias. “Siempre hay padres colaborando. Si no viene uno, viene la mamá, la abuela, siempre hay alguien ayudando”, remarcó, y agregó que la cantina cumple un rol clave en el movimiento del club, con precios accesibles pensados para mantener el carácter familiar del evento.
Desde lo deportivo, el nivel del torneo es alto, especialmente por la presencia de equipos de otras localidades. “Los equipos de afuera son muy competitivos, pero acá en San Francisco también hay conjuntos fuertes”, sostuvo.
En la misma línea, Franco, entrenador de Los Albos, valoró la experiencia que el Baby Fútbol representa para los chicos. “El nivel es muy alto y eso también sirve para aprender. Nosotros no paramos de entrenar desde que terminó el campeonato”, explicó, destacando el trabajo continuo junto al cuerpo técnico.
Más allá de los resultados, ambos coincidieron en resaltar el clima que se vive en la cancha. “Hay un ambiente muy lindo, respetuoso, con familias alentando y acompañando. Eso es lo más importante para los chicos”, afirmó Franco.