El nuevo episodio ocurrió en Isidro Casanova, donde un presunto delincuente fue abatido en medio de una persecución. En Villa Luzuriaga un suboficial de la PFA había asesinado a otro hombre que lo quiso asaltar.
De acuerdo con el relato aportado por testigos, el sospechoso portaba un arma de fuego y aparentemente se la habría enseñado a los efectivos del Comando Patrulla Norte de La Matanza mientras intentaba escapar. Ante la amenaza, el uniformado tomó su arma reglamentaria y realizó al menos un disparo que le ocasionó la muerte prácticamente en el acto.
La investigación quedó en manos del fiscal Carlos Arribas, de la UFI Temática de Homicidios, quien ordenó que el cuerpo de la víctima fuera derivado a la Morgue Judicial de Lomas de Zamora para que los peritos forenses le practiquen el examen de autopsia.
Entre el resto de las medidas dictadas, el representante del Ministerio Público Fiscal (MPF) solicitó un relevamiento de las cámaras de seguridad de la zona, para avanzar con el análisis y peritaje de las imágenes captadas para poder establecer cómo ocurrió la secuencia que finalizó con la muerte del sospechoso.
Por el momento, la Justicia no tomó ninguna medida en contra del policía que abatió al delincuente.