Para prevenir intoxicaciones por monóxido de carbono (CO), es crucial mantener la casa bien ventilada, revisar regularmente los artefactos de gas (estufas, calefones, etc.) y tener detectores de CO.
En caso de sospecha de intoxicación (dolor de cabeza, mareos, náuseas, dificultad para respirar), salir inmediatamente al aire libre y solicitar ayuda médica.
Seguir estas medidas es clave para proteger la salud y evitar accidentes graves.