Mientras tanto, en Hawái observan las consecuencias de la tragedia reciente.
Los bomberos se esforzaban por contener este jueves un incendio en un parque nacional montañoso de la isla española de Tenerife, que obligó a las autoridades a evacuar a unas 3.800 personas.
El perímetro del incendio era de 31 kilómetros a través de bosques secos que cubren ambos flancos de barrancos escarpados cerca del volcán Teide —el pico más alto de España— que obstaculiza el acceso a la zona y cubre gran parte de la isla con nubes de humo y cenizas.
El incendio, que se declaró el miércoles, arrasó 2.600 hectáreas de terreno.
"Es probable que sea el incendio (en las islas Canarias) más complejo de los últimos 40 años", declaró en rueda de prensa el responsable regional, Fernando Clavijo, añadiendo que la noche había sido muy dura.