Falleció a los 83 años y su desaparición causó un profundo dolor en la comunidad médica de la provincia.
En particular, dentro de las instituciones donde se desempeñó: el Hospital Privado y la Fundación para el Progreso de la Medicina. En un mensaje en sus redes sociales, la fundación en la que se desempeñaba como secretario lo describió como un “visionario y pilar fundamental”.
Egresado de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), Giraudo se especializó en Estados Unidos y luego continuó su carrera en esta provincia. “Marcó un hito en nuestro desarrollo como laboratorio, con la incorporación del criómetro de flujo en 1996″, destacó la fundación.