Artista multifacética y referente de distintas generaciones. Vistió a las grandes figuras del espectáculo nacional y su creatividad trascendió las fronteras.
“Cuando los juegos de la infancia pasan de la fantasía de vestir muñecas a la realidad de convertir un sueño en una forma de vida, se define el destino que privilegia el diseño como vocación”, era una de sus frases que la definía en cuerpo y alma.
Hace tres años, en plena pandemia, le diagnosticaron cáncer, contra el que venía peleando con mucha entereza y fortaleza. Hasta hoy, que el destino nos obliga a despedirla con dolor. Su alma inquieta seguirá viva en sus amados hijos Kevo, Paul, Ian, Filu y Caro; y en Quique, su fiel marido y compañero de aventuras.
Fuente: Infobae