Con apenas seis años, Ignacio “Nachi” Cano se ha convertido en uno de los mini emprendedores más queridos de San Francisco. Su marca, “Los Praliné de Nachi”, ya se encuentra presente en kioscos, negocios locales y también en redes sociales, donde comparte sus productos artesanales y el agregado de maníes.
Hoy, “Los Praliné de Nachi” es una pequeña empresa familiar, donde cada integrante colabora en distintas etapas del proceso. Nachi participa activamente en todo lo que es seguro para su edad, evitando las tareas que impliquen riesgos con elementos calientes o maquinaria.
Su padre, Gastón Cano, contó que la idea surgió de manera espontánea, y que se sorprendieron por la buena recepción del público: “La gente lo apoya mucho, se interesa por su historia y disfruta de los pralinés. Eso lo motiva a seguir”.
Mientras tanto, Nachi continúa con su energía característica, alternando la escuela, los juegos y su emprendimiento. Toda la información la pueden obtener en su cuenta de Instagram @lospralinedenachi.