El líder opositor ruso falleció mientras estaba encarcelado en una colonia penal del Artico.
"No creo que se tratara de ningún plan especial, pero, por desgracia, las personas tienen una peculiaridad: tarde o temprano la vida se acaba, mueren. Navalny tuvo una muerte natural, sí", dijo Naryshkin, respondiendo a una pregunta sobre si alguna fuerza en Occidente estaba implicada en el hecho.
Además, Naryshkin consideró "repugnantes" las reacciones en Occidente a la muerte de Navalny.
"Por supuesto, es repugnante que en Occidente se bailen danzas satánicas alrededor del ataúd de Navalny", dijo. "Es inmoral, bajo y poco ético. ¿Qué más se puede decir? Era totalmente previsible".
Navalny, el opositor más destacado del líder del Kremlin, Vladimir Putin, murió el mes pasado, a los 47 años, en una colonia penal del Ártico. Sus partidarios denunciaron que había sido asesinado. El Kremlin negó cualquier implicación del Estado en su muerte.