Este jueves se llevó a cabo una nueva edición de la Chocleada, donde estudiantes secundarios de diferentes instituciones educativas de San Francisco participaron de una jornada de cosecha manual de maíz con fines solidarios. El evento, que se realiza desde 2006, volvió a desarrollarse con gran participación luego de haber sido suspendido en contadas ocasiones, como durante la pandemia.
Además del impacto a nivel provincial, la jornada también tiene un fuerte componente local: los estudiantes eligen cada año una institución de San Francisco a la que destinarán parte de las donaciones recolectadas. En ediciones anteriores, estas contribuciones llegaron a organizaciones como Infantia, Cáritas, Bomberos Voluntarios, Cotolengo Don Orione y el Grupo Lucía.
Guillermo Pastore, colaborador del evento por parte de la empresa Carlos Boero Romano, destacó que la Chocleada es una oportunidad concreta para que los jóvenes experimenten en primera persona cómo un esfuerzo de medio día puede traducirse en ayuda real para quienes más lo necesitan. Además de colaborar con la cosecha, los estudiantes también se informan sobre la realidad de las instituciones que eligen apoyar, lo que fomenta una conciencia social más profunda.