Hay un fallo de la Corte Suprema de por medio pero la disputa no se frena.
Para los pampeanos, se trata de maniobras dilatorias para incumplir un fallo de la Corte Suprema de Justicia.
La denuncia pampeana llegó a la Corte en 2014. En 2020, el máximo tribunal estableció, hasta tanto se expida sobre la cuestión de fondo, que Mendoza debe garantizar un caudal mínimo de 3,2 metros cúbicos por segundo.
La Pampa denuncia que esa medida fue sistemáticamente incumplida por Mendoza, hasta que en el último mes fue emplazada por la corte.
A la vez, trascendió un documento del propio departamento de Irrigación de esa provincia reconociera la existencia suficiente del recurso para dar cumplimiento a la medida, que avivó la polémica.
La respuesta fue, denuncian en La Pampa, una campaña mediática tendiente a deslegitimar el reclamo, según la cual los pampeanos envasan y venden agua, como si esa fuera la razón de la creciente sequía que azota a esa provincia.