Se debe a una nueva actualización del impuesto a los combustibles.
Para cumplir con la actualización del tributo el precio de los combustibles debiera aumentar como mínimo 8%, lo cual no quita que alguna petrolera decida subir por encima de ese porcentaje para mejorar su rentabilidad.
La actualización del impuesto a los combustibles se mantuvo congelado desde mediados de julio y debido a las necesidades fiscales el Gobierno de Javier Milei decidió que se apliquen los demorados aumentos en cuatro tramos.