La exposición reunió a fanáticos del coleccionismo de toda la región.
La muestra tuvo un ambiente familiar, para todas las edades, ideal no solo para coleccionistas, sino también para curiosos. Contó con una amplia diversidad de stands con objetos únicos: desde autitos y aviones en miniatura hasta juguetes antiguos, discos, figuras, revistas y piezas difíciles de encontrar. Además, en las instalaciones había food trucks y espacios recreativos.
La entrada era solidaria: un litro de leche que será donado a merenderos de la ciudad.
Dialogamos con Jesús y Claudio, coleccionistas desde hace muchos años, quienes nos contaron sobre su pasión, cuál es la pieza que poseen con más valor personal y las expectativas sobre la muestra.