Desde una estación de esquí en los Alpes franceses, Agostina Bratti dialogó con Contacto Directo y contó cómo es vivir y trabajar en plena temporada invernal, con temperaturas extremas, nieve constante y empleo por temporada.
Durante el contacto en vivo, Agostina contó que este lunes la temperatura alcanzaba los –6 grados, aunque días atrás llegaron a registrar hasta –24. “Hace tanto frío que usamos el balcón como heladera”, relató entre risas, mate en mano y con la nieve como postal permanente.
La joven explicó que Plaine es una zona turística dedicada casi exclusivamente a los deportes de invierno, con pistas de esquí de distintos niveles, snowboard, parapente y otras actividades. La economía del lugar gira en torno a la temporada invernal, que se extiende de diciembre a abril, y ofrece empleo con alojamiento y comida incluidos, una de las grandes ventajas para quienes trabajan allí.
“Es un trabajo duro, pero se gana bien y se vive bien”, señaló Agostina, quien comenzó en tareas de limpieza y hoy se desempeña en la cocina del hotel, con mejores condiciones laborales año tras año.
Finalmente, reflexionó sobre lo que implica vivir lejos de casa: “A veces uno piensa que ojalá las oportunidades que encontré acá hubieran estado en Argentina, con la familia y los afectos cerca”. Aun así, destacó que disfruta del frío, la nieve y la experiencia de vivir en otro país.
Una charla cálida, a miles de kilómetros de distancia, en medio del invierno europeo y con mate argentino de por medio.