Los empleados del gigante tecnológico reclamaron mejoras salariales y en las condiciones laborales.
Es el último quebradero de cabeza para el gigante tecnológico en Francia después de que se viera obligado a dejar de vender su modelo iPhone 12 a principios de este mes por radiación por encima del umbral. Apple impugna las conclusiones del organismo de control francés.
Una treintena de empleados formaban un piquete frente a la tienda de la compañía en Opera, en el centro de París, una de las tres que hay en la capital francesa, a pocos metros de una cola de unos 40 clientes que esperaban bajo la lluvia para entrar en el establecimiento.