Contundente golpe a la ultraderecha de Le Pen y el oficialismo de Macron.
Los resultados, basados en las proyecciones de los sondeos, supusieron un revés para el nacionalista y euroescéptico Reagrupamiento Nacional (RN) de Marine Le Pen, que los sondeos habían predicho que sería el partido más votado, pero que quedó en tercer lugar.
También fueron un golpe para el presidente centrista Emmanuel Macron, que convocó las elecciones después de que su sector fue derrotado en las elecciones al Parlamento Europeo el mes pasado.
Las elecciones dejarán el Parlamento dividido en tres grandes grupos: la izquierda, los centristas y la extrema derecha, con plataformas muy diferentes y sin ninguna tradición de trabajar juntos.