En el marco de las polémicas celebraciones de los estudiantes, durante la noche del 2 y la madrugada del 3 de marzo, hubo denuncias y controles en vía pública. Las lluvias ayudaron a la desconcentración de los jóvenes.
El dispositivo incluyó patrullaje preventivo, intervención ante denuncias, controles en vía pública y monitoreo permanente desde el Centro de Monitoreo Urbano, lo que permitió actuar de manera anticipada frente a eventos no autorizados.
Fue fruto del trabajo articulado del Ente de Fiscalización y Control municipal junto al Ministerio de Seguridad, la Policía de la Provincia, el Tribunal Administrativo de Faltas e inspectores de la Secretaría de Gobierno.
Fuente e imagen: NA