El delincuente convenció a la mujer que tenía que llevar ese dinero al banco para cambiarlo por una serie nueva. Llegó y se fue en monopatín eléctrico.
Ladrón en monopatín
La mujer, confiada, permitió el ingreso del extraño. Ese fue el momento clave. Ya en el interior de la vivienda, el delincuente se dirigió directamente a una habitación secundaria. Allí, sin mayores obstáculos, accedió a un placard que terminó violentado. El botín, según la propia damnificada, asciende a unos 400 mil dólares en efectivo. Una cifra que convierte al episodio en uno de los golpes más importantes bajo esta modalidad en la región en los últimos tiempos. Según reconstruyeron los investigadores el sujeto actuó a cara descubierta y con una particular movilidad. Llegó al lugar a bordo de un monopatín eléctrico, vehículo con el que también se retiró del lugar a toda velocidad. Se busca el protagonista de un audaz robo.Minutos después, tras el llamado al 911, personal de la Policía de Investigaciones (PDI), División Científico Forense de Reconquista, arribó al lugar. Un dato no menor: la vivienda cuenta con cámaras de seguridad y sistema de alarmas, elementos que ahora serán clave para intentar reconstruir los movimientos del autor, tanto en el ingreso como en la huida. Por estas horas, la causa quedó en manos de la Unidad Fiscal de Reconquista, que investiga el hecho bajo la carátula de “robo”, aunque no se descarta que la figura pueda encuadrarse en una estafa agravada, dada la modalidad empleada. Mientras tanto, en Avellaneda vuelve a encenderse la alarma por este tipo de delitos que, lejos de desaparecer, se reinventan y encuentran nuevas víctimas, casi siempre con el mismo perfil: adultos mayores, confianza vulnerada y pérdidas millonarias.