Pese a contar con un sistema de IA para vigilar opioides, un anestesista robó durante meses.
Se trata de un caso que deja al descubierto los límites de la vigilancia sanitaria automatizada y que, según reportó el medio CBS News, ocurrió en 2025 pero no se había informado al respecto ya que "los centros sanitarios no están obligados a revelar la implementación de este tipo de software ni a informar de los fallos de funcionamiento".